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ToggleRadiofrecuencia: eficacia, recuperación rápida y mínima invasión.
En JJP Hospitalaria creemos en la innovación que sitúa al paciente en el centro, con tratamientos que ofrecen eficacia, rapidez y resultados, sin renunciar a la seguridad y la calidad. Es por ello que apostamos por la técnica de radiofrecuencia para el tratamiento de diversos tumores benignos y lesiones como miomas uterinos, nódulos tiroideos y otras patologías en hígado, pulmón o hueso, con un enfoque personalizado, respetuoso y orientado a la recuperación de tu salud sin cirugía mayor.
¿En qué consiste la Radiofrecuencia?
La radiofrecuencia es una técnica intervencionista mínima que utiliza un electrodo (generalmente una aguja muy fina) que se introduce en la lesión guiado por imagen (ecografía, TAC o resonancia magnética) y que genera calor en su punta para lesionar térmicamente las células que componen el tumor o nódulo benigno. El calor provoca necrosis (muerte) del tejido seleccionado, evitando la necesidad de extirpación quirúrgica.
Este procedimiento se realiza bajo anestesia local o sedación ligera, lo que permite al paciente volver a casa el mismo día —sin hospitalización prolongada— y reincorporarse en poco tiempo a su actividad habitual.
Nuestras aplicaciones más frecuentes
Miomas uterinos: Una de las principales líneas de tratamiento. Muchas mujeres encuentran en esta técnica una alternativa que evita cirugía mayor, preservando la fertilidad y reduciendo tiempo de recuperación.
Nódulos tiroideos benignos: Tratamientos que evitan la extirpación de la glándula tiroides cuando no es necesario, con resultados muy seguros y menos molestias para el paciente.
Otras localizaciones: Hígado, pulmón, hueso… En cada una de estas áreas, la radiofrecuencia permite tratar lesiones seleccionadas con precisión, minimizando el impacto sobre el tejido sano que rodea la lesión.
Ventajas principales
Mínima invasión: se realiza a través de una punción, sin necesidad de incisiones.
Recuperación rápida: el paciente puede retomar su vida cotidiana en poco tiempo.
Precisión: el calor se aplica sólo en el área deseada, evitando el daño de tejido sano.
Menor dolor y complicaciones: al no requerir cirugía abierta, se reducen las molestias postoperatorias.
Conservación de la función del órgano tratado: en el caso de la tiroides o el útero, esto resulta especialmente relevante.
Conclusión
La radiofrecuencia se ha consolidado como una técnica de referencia dentro de los tratamientos mínimamente invasivos. Su capacidad para actuar con precisión, preservar los tejidos sanos y favorecer una recuperación rápida la sitúan como una alternativa de gran valor frente a procedimientos quirúrgicos más agresivos.
A medida que la tecnología avanza, su uso se amplía a nuevas áreas médicas, reforzando su papel en el manejo moderno de distintas patologías benignas.
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