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ToggleCrioablación: el poder del frío para tratar las amígdalas sin cirugía
En los últimos años, la medicina ha dado un paso enorme hacia técnicas que cuidan más y agreden menos. Una de ellas es la crioablación, un procedimiento que utiliza el frío extremo de forma controlada para tratar inflamaciones o hipertrofias amigdalares… sin necesidad de bisturí.
En lugar de recurrir a una cirugía tradicional, la crioablación actúa directamente sobre el tejido inflamado, reduciendo su tamaño y mejorando la función respiratoria. Es una técnica que combina tecnología médica avanzada, precisión y confort para el paciente.
Una alternativa mínimamente invasiva
El principio es sencillo pero potente: mediante una fina sonda, se aplican temperaturas muy bajas en la zona afectada. Este enfriamiento provoca la destrucción selectiva de las células inflamadas, mientras el tejido sano se preserva. El resultado: menos dolor, una recuperación rápida y una mejora notable de los síntomas.
Además, el procedimiento suele realizarse con anestesia local o sedación ligera, lo que permite al paciente volver a casa el mismo día y retomar sus actividades en poco tiempo.
Crioablación y salud respiratoria
La técnica se ha convertido en una opción destacada para tratar amígdalas inflamadas o hipertróficas, una condición que puede causar ronquidos, infecciones de repetición o dificultad para respirar.
Gracias a su enfoque conservador, permite mantener parte de la función amigdalar, importante en la defensa del organismo.
Innovación que marca la diferencia
En JJP Hospitalaria, la innovación tecnológica está al servicio de la medicina moderna. La crioablación forma parte de una nueva generación de tratamientos que buscan equilibrar eficacia clínica y bienestar del paciente, apostando por procedimientos precisos, seguros y mínimamente invasivos.
Este tipo de técnicas reflejan el compromiso con una medicina más humana, avanzada y personalizada, centrada en la calidad de vida del paciente.
Una nueva mirada a la medicina
La aplicación del frío como herramienta terapéutica no solo representa una alternativa a la cirugía tradicional, sino también una forma diferente de entender la práctica médica: más respetuosa, menos invasiva y orientada al futuro.